Síguenos  
Toda la Agricultura en Internet
Empresas Compraventa Noticias Precios Agrícolas  Cursos Tienda On Line Vídeos Fotos Diccionario Foro  Recomendar Infoagro

LA CONCENTRACIÓN DE LA DEMANDA DE FRUTAS Y HORTALIZAS. LAS CADENAS DE SUPERMERCADO (1ª parte)

1. La Producción Y El Comercio De Frutas Y Hortalizas
1.1. La Hortofruticultura. El Caso Español
2. La Distribución Alimentaria
3. La Demanda Hortofrutícola

4. Los Países Productores Y La Distribución
5. La Globalización Hortofrutícola
6. El Consumidor De Frutas Y Hortalizas
7. El Producto Hortofrutícola
8. Los Cambios En La Industria Hortofrutícola


 
  Enviar a un Amigo
Corregir / Sugerir
Imprimir
Enviar
Tu Nombre
E-Mail destinatario
¿Algún comentario?

Corregir/Sugerir
¿Cuál es el error, o sugerencia?


 Cursos On Line
Cursos para profesionales, estudiantes y titulados

 
 Medidores para frutas


 Anuncios Gratuitos
Anuncios clasificados de compra-venta de frutas


 Mercados
Mercados nacionales e internacionales de frutas

1. LA PRODUCCIÓN Y EL COMERCIO DE FRUTAS Y HORTALIZAS

La modernización del comercio hortofrutícola internacional y la concentración de la distribución en los países occidentales, crece continuamente frente a la oferta de los productores, siendo este el escenario en el que se mueven actualmente las frutas y las hortalizas: producción, servicios y comercio. 

A nivel mundial se producen anualmente 900 millones de toneladas de frutas y hortalizas. La mitad de esta producción son hortalizas, una tercera parte son frutas y 90 millones de toneladas son cítricos. La producción hortícola a nivel mundial crece un 3% anual. Siendo Asia y Europa los mayores productores. Los italianos, franceses y españoles producen un 10% del comercio mundial de las hortalizas y un 8% de las frutas.

El mayor volumen del comercio de frutas y hortalizas se realiza en los países más desarrollados, aunque en los últimas décadas se han ido incorporando nuevos países. Este hecho ha llevado a un comercio internacional en el que intervienen nuevos países productores y exportadores como son: Marruecos, Turquía, Sudáfrica, Chile, Polonia, India, Brasil, México, Nueva Zelanda, Uruguay. Cada uno de estos países utiliza alguna ventaja competitiva para entrar en el mercado europeo o norteamericano de las frutas y hortalizas.

Hoy en día es fácil encontrar sandía de Guatemala, aguacates de México o judía de Zimbawe en los supermercados europeos. Es una de las características que el sector agrícola está asumiendo tras la entrada de grandes operadores internacionales en el sector que son realmente los que dictan las normas de calidad a los productores y los calendarios de exportación.

En la mayoría de los casos son los precios la principal ventaja competitiva. En otras ocasiones, es la especialización, como la fresa de Huelva, en otros casos es la gama y la logística, hay que señalar a Holanda. En Nueva Zelanda utilizan las nuevas variedades de manzanas y la promoción del kiwi, los italianos, la diversidad en uva, otros, lanzan marcas apoyándose en la identificación varietal como la Bouquet en sandía sin pepitas... Casi siempre la gran ventaja competitiva es la creatividad de los productores como ocurre con ciertas marcas de zanahorias en Estados Unidos.

1.1. La hortofruticultura. El caso español

La situación geográfica privilegiada de la que goza España y su clima templado a dado lugar a un importante desarrollo tecnológico aplicado a la producción. Para satisfacer la demanda europea de frutas y hortalizas se ha puesto de manifiesto la capacidad exportadora de los españoles. Primero los cítricos, después, los tomates y pimientos y a continuación el resto de frutas y hortalizas: fresas, nectarinas, melocotones, lechugas, bróculis, melones, sandías, etc. 

España es el cuarto productor mundial de cítricos, con el 6.2% de la cosecha mundial, produciendo el 12.5% de las mandarinas, el 4.7% de las naranjas y el 7.3% de los limones que se cosechan en el mundo. Además sigue siendo el primer país exportador de cítricos, acaparando el 34% de su comercio mundial, porcentaje que se eleva hasta el 56% en las mandarinas, al 32% en las naranjas y al 30% en el caso de los limones. Por tanto hay que destacar la importancia del sector citrícola para la economía española, pues la exportación de cítricos representa más del 30% de las exportaciones agrarias españolas.

Los aspectos a tener en cuanta sobre la situación en nuestro país son:

  1. La producción citrícola mundial y especialmente la española, tienden a aumentar considerablemente, por lo que será necesario la ampliación de mercados ya que el consumo en Europa Occidental está prácticamente estabilizado.
  2. Los mercados exigen gran calidad. Nuestras variedades la tienen, y los agricultores aplican las técnicas de cultivo necesarias para alcanzar las exigencias requeridas por el consumidor. Es necesario un exquisito cuidado en la comercialización para que la fruta llegue en óptimas condiciones a los consumidores.
  3. Los costos de cultivo de nuestros países competidores son mucho más bajos que los nuestros. Hay que evitar gastos superfluos que además, frecuentemente conducen a un aumento de la contaminación.

La producción hortícola española ocupa una superficie de 1,8 millones de hectáreas. Sólo el 8% de las tierras de cultivo aportan un 30% de la producción final agraria de los españoles. Hay que destacar que España posee una de las tecnologías de producción hortícola más avanzadas del mundo. La superficie de invernaderos de plástico llega a las 50.000 hectáreas. Una sola de estas hectáreas equivale a la producción de 6 hectáreas de regadío al aire libre con el mismo consumo de agua.

2. LA DISTRIBUCIÓN ALIMENTARIA


La cadena de intermediación que acompaña a los productos desde el campo a la cocina está sufriendo modificaciones a medida que, bien desde el origen o bien desde el destino, se intenta controlar a través de la conocida "trazabilidad" el mayor número posible de eslabones de esta cadena. 

Los gustos, la tendencia y los hábitos alimentarios de los europeos son cada vez más parecidos, este hecho ha dado lugar a un descenso en el número de comercios detallistas en todas las regiones europeas y a que se imponga la GDO, Gran Distribución Organizada: los supermercados, grandes almacenes, galerías e hipermercados, diskount. La GDO tiene ventas multimillonarias y por tanto muchísimo poder sobre los hábitos de consumo de sus clientes y como consecuencia están generando una profunda reconfiguración del sistema productivo y comercial de las frutas y hortalizas.

El crecimiento de los super e hipermercados, y la desaparición de un alto porcentaje de los comercios minoristas, es un cambio que, inducido desde el consumo, modifica las reglas de juego de toda la cadena agroalimentaria. En la actualidad, las cadenas más importantes han desarrollado sus propias compañías de comercio internacional para la importación de productos alimentarios y de otro tipo, con lo cual tienen una marcada independencia con respecto a la agroindustria local.

La GDO está constituida por empresas que, tras un proceso de concentración económica trabajan con grandes volúmenes y márgenes acotados. Además el crecimiento de estas empresas de distribución comercial se ha orientado hacia las fusiones, absorciones o participaciones. Las cadenas de supermercados e hipermerados controlan casi el 70% del negocio en la Europa occidental y del Este.

El 76% de las grandes agroempresas alimentarias del mundo están localizadas en la CEE, en Japón y en Estados Unidos. Por ello, analizando lo que sucede en la evolución de estos países se explican los efectos que tienen sobre los países de menor desarrollo relativo. Estos sistemas agroalimentarios internacionales están sufriendo importantes procesos de cambios y reestructuración dentro de un contexto económico y social caracterizado por tres elementos fundamentales:

  1. Los cambios en la demanda de los alimentos, en las pautas y los patrones de consumo y en los hábitos de compra.
  2. Las grandes transformaciones tecnológicas que impulsan procesos de reestructuración industrial y económica.
  3. Los cambios en la conformación y estructuración de la cadena agroalimentaria, especialmente en las etapas de circulación y distribución de bienes.

El aumento del tamaño de las cadenas de distribución es un hecho comprobado, pues un 36% del mercado detallista alimentario en Europa está controlado por los diez primeros grupos de distribución y su concentración ha aumentado de forma importante en los últimos cinco años. Desde 1988 prácticamente se ha duplicado el número de hipermercados y grandes supermercados en Europa. La superficie media de los establecimientos ha aumentado considerablemente.

En el año 2000, las 30 mayores empresas de distribución del mundo alcanzaron una facturación de 1.000.000 millones de euros, lo que supone aproximadamente el 10% de la facturación mundial. Este grado de concentración se prevé que aumentará significativamente durante los próximos años.

  Grupos comerciales Total de ventas en
millones de euros
Participación en
el mercado
1 EMD 115,940 13,8%
2 AMS 114,656 13,6%
3 Carrefour 62,400 7,4%
4 Metro 51,917 6,2%
5 EURO Group 50,964 6,0%
6 Tesco 35,823 4,2%
7 NAF 35,651 4,2%
8 Agenor 33,310 4,0%
9 Auchan 32,072 3,8%
10 Aldi 27,235 3,2%
11 Sainsbury 22,758 2,7%
12 Tengelmann 16,681 2,0%
13 Migros 12,180 1,4%
14 Iceland (Booker) 11,670 1,4%
15 Marks & Spenser 11,413 1,4%

Total de ventas de los 15 grupos comerciales: 634,67 millones de euros

Volumen de mercado (Europa Central y Occidental): 842,914 millones de euros

La competencia entre las empresas de distribución pasa de tener una competencia casi perfecta, donde las acciones individuales tienen un pequeño efecto sobre el conjunto, tendiendo hacia la competencia oligopolística, donde las acciones individuales tienen un efecto considerable sobre el conjunto.
La alta concentración de la distribución, frente a una atomizada oferta, implica una lucha encarnizada entre proveedores por seguir ganando los favores de la distribución, y no quedarse, al menos aquellas empresas que tengan capacidad de suministro, fuera de los grandes programas de compra. En este sentido, a medida que la distribución avanza en su concentración, se incrementa la competencia entre los proveedores. 

Uno de los factores más representativos de la concentración de la distribución es el incremento de su poder de negociación frente a los proveedores. Así, cuanto más concentrados se encuentren, mayor poder de negociación podrán ejercer sobre los suministradores y sobre las condiciones de venta de sus productos. Podrán presionar los precios a la baja, o conseguir mayores aplazamientos en los pagos o mejores condiciones de entrega. Consecuentemente, es previsible que aquellos sectores productivos que estén muy atomizados y se enfrenten a minoristas muy concentrados, estén sometidos a un mayor poder de negociación por parte de sus clientes y por tanto vean reducidas sus expectativas de beneficio. El mayor poder de mercado de los distribuidores se expresa en unas condiciones de venta más ventajosas para ellos y menores márgenes para los productores.

Las frutas y hortalizas, por su alta perecibilidad, llevan a la GDO a diferenciar y evaluar bien los productos antes de efectuar la compra. Estos comercios mantienen sus propias normas de calidad, optando por criterios visuales (dimensión, color, variedad), de embalaje y de peso. 
Las pequeñas empresas agroalimentarias compuestas fundamentalmente por explotaciones de pequeño tamaño se deben enfrentar a las estrategias multinacionales de la gran empresa, que dispone de claras ventajas comparativas derivadas tanto de su potencial industrial como de la fortaleza de sus relaciones con la gran distribución alimentaria y de las inversiones que realizan en medios de publicidad y promoción. Fortaleza derivada de la capacidad de oferta, financiación, logística, etc.

Por tanto es necesario organizar de forma estratégica actividades que promuevan nuevas ideas de hacer negocios favorables a una cadena alimentaria que integre a estas pequeñas empresas, explotando las singularidades como Denominaciones de Origen, ecológicos, solidarios, etc.

Concentración de la distribución en el mundo

Tres grupos líderes

País

% de mercado

Ica / KF / D Group

Suecia

95,1

FDB / Dansk Super / Dagrofa

Dinamarca

63,8

Gib / Delhaize / Aldi

BML / Spar / Adeg

Bélgica

Austria

58,4

56,4

Carrefour / Auchan / Intermarché / Leclerc / Casino / Atac / Marks & Spencer / Champion / Cora / Monoprix & Prisunic / Géant Casino

Francia

50,7

Aldi Süd / Lidl / Aldi Nord / Edeka / Kaufland / Globus / Maxus / Marktkauf / HL-Markt / Extra-Markt / Kaisers / Fressnapf (Tierfutter) / Eurospar /Famila / Handelshof / Billa / Allkauf / Markant / Intermarche / Combi Supermärkte / Hofer-Markt Österreich /DIXI Supermarkt / Globus SB Warenhaus (NRW)/KODI

Alemania

47,5

Albert Heijn / Super Unie / Vendex

Holanda

47,1

Tesco / Asda / Sainsburys / Safeway / Iceland /Aldi / Morrisons / Co-op / Marks & Spencer / Kwik Save / Makro / Netto / Somerfield / Waitrose / Farm Food / Londis / Spar Supermarkets

Gran Bretaña

45,3

Carrefour / Disco / Coro

Argentina

45,3

Dunnes / Pow.Super / Superquinn

Irlanda

43,4

D&S / Santa Isabel / Unimarc

Chile

39,6

Wal Mart / Sears Roebuck / Kmart

Estados Unidos

36,0

Carrefour / Alcampo / Mercadona / Eroski / El Corte Ingles /  Hipercor / Sabeco / Caprabo / Plus / Champion / ALDI /  Supermercados / Supeco-Maxor / Día / Lidl / Spar / Champion / Consum / Super Sol - Grupo Ahlod / Superdipli - Grupo Ahold / Netto - Grupo Ahold / Ahorra más

España

25,2

Carrefour / Cia. Bras. Distribución / Casa Sen

Brasil

23,7

Fuente: Planells J.M., Mir J., 2000.

3. LA DEMANDA HORTOFRUTÍCOLA

Las características de la relación oferta-demanda se definen fundamentalmente por la saturación de los mercados, el incremento de las exigencias cualitativas, el estancamiento de la demanda y la concentración del poder de esta. Estos factores han condicionado la evolución de la distribución hacia una disminución progresiva de los puntos de venta, pero con un aumento progresivo de su tamaño, una organización progresiva de dichos puntos de venta en las cadenas de distribución que además han experimentado importantes procesos de concentración empresarial (uniones, absorciones y fusiones entre ellas) y como consecuencia la internacionalización y globalización de la distribución.
Es un hecho cada vez menos discutible que la concentración del poder de la demanda va creciendo progresivamente y que puede llegar a que, en el año 2005, no más de 10 firmas concentren un mínimo del 80 % de la distribución agroalimentaria total en la UE. 

En el campo de la demanda y en lo que se refiere a la distribución, llama la atención la rapidez con que se producen los cambios en los mercados, desde los movimientos de toma de posiciones de la gran distribución hasta el imparable proceso de concentración de la misma.
Los nuevos hábitos de los consumidores, su estilo de vida, su cultura sobre la salud, el ocio, la alimentación, etc; y por otra parte, los avances tecnológicos; sobre todo en telecomunicaciones e informáticos; están forzando que la longitud de la cadena de distribución sea más pequeña, que esta se desplace hacia el origen y se introduzca de lleno en la fase de producción; cosa que no había ocurrido anteriormente; por tanto al producirse este estrechamiento, los flujos de información de las distintas fases son en tiempo real y además el volumen de información que se maneja es mucho mayor. 

Por tanto, la cooperación entre el productor y el distribuidor final se hace necesaria, de forma estable y sincera, no de forma esporádica, si no que la distribución final transmite al productor las percepciones de los consumidores, y se trata, por tanto, de resolverlas entre todos al menor coste posible. En la medida que los clientes de frutas y hortalizas tengan mayor información, la producción hortícola tendrá más poder de negociación con las tiendas, "a más desconocimiento de los clientes, menos poder y menos negociación" con la GDO. La información en general en toda la cadena alimentaria en favor de la alimentación en fresco es un elemento clave para iniciar el camino hacia una revolución alimentaria orientada a las frutas y hortalizas en fresco.

La tendencia futura como consecuencia de la apertura de los mercados y de la mayor exigencia de los consumidores, está dirigida a obtener productos de calidad más alta. Este aumento de la calidad no puede realizarse sin una fuerte incorporación de tecnología desde la producción primaria hasta el procesamiento industrial y los servicios incorporados a los productos. En este sentido la calidad de los productos, de acuerdo a un criterio moderno, no puede obtenerse si no es con una adecuada calidad de procesos. Por estas razones resulta muy importante desarrollar el concepto global de calidad. Esta mayor calidad en general no puede obtenerse sin una adecuada coordinación de la cadena comercial de cada uno de los productos. El concepto de calidad incluye no sólo aquella intrínseca del producto, sino también la correspondiente al packing y a la presentación.

El mercado internacional plantea progresivamente exigencias crecientes en los aspectos relativos a normas técnicas, medioambientales y de calidad, que modifican de forma considerable los patrones de competitividad tradicionales. En Europa, el 40% de los consumidores de frutas y hortalizas, busca calidad, entendida como mejor sabor y frescura; un 15% del segmento busca la economía y el 35% restante busca mejor sabor, frescura, precio y surtido. Por tanto se pone de manifiesto que los consumidores demandan un producto con la máxima calidad a un precio razonable.

En Europa existe un retorno hacia los productos frescos, fundamentalmente frutas y hortalizas. En casi todos los establecimientos comerciales se abre una sección para estos productos procedentes de todo el mundo. En este tipo de productos se tiende cada vez en mayor medida a consumir los productos orgánicos producidos de forma sostenible con respeto al medio ambiente. La denominada cocina mediterránea caracterizada por una alta ingesta de vegetales frescos, y baja ingesta de grasas animales se vislumbra como uno de los modelos más saludables de alimentación.
La demanda, con carácter general para nuestros productos, está sufriendo un estancamiento en los mercados tradicionales, los que poseen suficiente poder adquisitivo. El despertar de los mercados emergentes y una fuerte y continuada actuación promocional pueden repercutir de manera considerable en una activación de la demanda.

Los españoles cuentan con la mayor gama europea de productos hortícolas y diversidad de variedades, ya que cuenta con las regiones de mayor concentración hortícola y las empresas con más volumen de producción y mejor flexibilidad en su infraestructura comercial ante las demandas del mercado de las frutas y hortalizas. Holanda, en cambio, posee mayor poder financiero, mejor imagen de marca y mayor conocimiento del mercado.
En los últimos cinco años hemos sido testigos de la regulación que la Unión Europea está ofreciendo a los productos ligados a un origen o a una cultura, con Denominaciones de Origen, Indicaciones Geográficas Protegidas, Especialidades Alimentarias e Indicaciones de Producción Biológica, con la intención de proteger e impulsar este tipo de productos, normalmente asociados a la pequeña agricultura y la agroindustria, pues permiten una ordenación de la iniciativa privada y una normalización de la producción y además cuentan con la promoción del producto como herramienta de marketing. La diferenciación del producto por su calidad, resulta, en consecuencia, un requisito indispensable para aquellos productores y/o zonas de producción que pretendan mantener su competitividad en un mercado globalizado.


 

Página 1 de 2
Siguiente página



Síguenos en

PORTADAContactoPublicidad
© Copyright Infoagro Systems, S.L.