Síguenos  
Toda la Agricultura en Internet
Empresas Compraventa Noticias Precios Agrícolas  Cursos Tienda On Line Vídeos Fotos Diccionario Foro  Recomendar Infoagro

LA ROYA DE LA MAHONIA. Cumminsiella mirabilissima (Peck) Nannf

1. Introducción.
2. Descripción de la planta hospedante.
3. Usos.
4. Cultivo.
5. El agente causal de la enfermedad.
6. Control de la enfermedad.
7. Bibliografía.


1. INTRODUCCIÓN

Este arbusto de hoja perenne, conocido vulgarmente como mahonia, (Mahonia aquifolium Nutt. L), uva de oregón o uvas de oregón, pertenece a la familia Berberidaceae. El Género fue dedicado por Thomas Nuttall, botánico y zoólogo inglés, a Bernard McMahon (1775-1816), horticultor americano oriundo de Filadelfia y autor del calendario del Horticultor Americano (1807).

2. DESCRIPCIÓN DE LA PLANTA HOSPEDANTE

De porte generalemnte abierto y pudiendo alcanzar hasta los dos metros de altura, se trata de un arbusto cada vez mas utilizado en jarineria en nuestro país, tanto por sus características decorativas, como por su rusticidad y plasticidad.

Presenta ramas de color marrón claro y hojas compuestas, alternas y coriáceas, con 5 a 9 foliolos dentados y espinosos de unos 8 cm de longitud y 4 de anchura, similares a las del acebo (aunque estas últimas no sean compuestas). El característico color verde metálico que presenta el haz en contraste con el verde claro del envés de los foliolos, unido a la particular, característica de virar a tonos rojizos, en otoño e invierno, hacen que este arbusto originario del oeste de Norteamérica se haya incluido en gran parte de los parques y jardines españoles (Foto 1).

 
  Enviar a un Amigo
Corregir / Sugerir
Imprimir
Enviar
Tu Nombre
E-Mail destinatario
¿Algún comentario?

Corregir/Sugerir
¿Cuál es el error, o sugerencia?


 Cursos On Line
Cursos para profesionales, estudiantes y titulados

 
 Medidores para jardinería


 Anuncios Gratuitos
Anuncios clasificados de compra-venta de flores y ornamentales


 Mercados
Mercados nacionales e internacionales de flores y ornamentales

Foto 1. Arbusto de Mahonia aquifolium.

 

Las flores bisexuales, de color amarillo oro y dispuestas en densos racimos (panículas) de más de 5 cm de longitud (Foto 2) y los frutos de color azul violáceo casi negro en su madurez, añaden más atractivo ornamental a la especie.

Las flores bisexuales, de color amarillo oro y dispuestas en densos racimos (panículas) de más de 5 cm de longitud (Foto 2) y los frutos de color azul violáceo casi negro en su madurez, añaden más atractivo ornamental a la especie.

Foto 2. Detalle de las inflorescencias.

 

3. USOS

Además de la ya mencionada utilización de la especie en jardinería, en algunos países, las flores de la Mahonia son utilizadas en ramos y coronas funerarias.

Estudios recientes han mostrado como, ciertos extractos obtenidos a partir de las diferentes especies de Mahonia, denominados genéricamente berberinas (berberinas, berbaminas y oxycanthinas), presentan propiedades antipsoriáticas. En la actualidad, son varios los productos que contienen el extracto de la corteza de Mahonia que se comercializan contra esta común afección cutánea.

4. CULTIVO

En general no es la Mahonia una planta muy exigente en cuanto a su cultivo, aunque prefiere suelos ricos y bien drenados, toleran varias clases de suelos, no vegetan bien en los alcalinos o excesivamente ácidos. Son arbustos que, en general, aguantan temperaturas por debajo de cero grados, llegando a defoliarse, en cambio, con el exceso de calor aunque no tienen requerimientos muy exigentes en cuanto a su exposición, pudiendo vegetar bien tanto a pleno sol o en lugares más sombreados.

Necesitan ser podadas ocasionalmente para rejuvenecer los tallos viejos. De igual forma los tallos terminales de floración y fructificación deberán podarse todos los años para asegurar una ramificación y una mejor floración al año siguiente. Las mahonias se pueden multiplicar por semillas, por esquejes, por división de mata o por acodos.

En el mercado mundial existen diferentes cultivares de M. aquifolium, destacando los cultivares híbridos con M. pinnata (M. x wagneri) como Aldenhamensis, Fireflame, Moseri o Undulada (SÁNCHEZ J. M., 1998).

Las especies de menor porte se utilizan en jardinería como cubresuelos, formando grupos densos, mientras que las que alcanzan mayor altura se suelen utilizar formando pequeños grupos.



5. EL AGENTE CAUSAL DE LA ENFERMEDAD

Esta roya, de origen americano (al igual que la planta hospedadora a la que parasita), se descubrió por primera vez en Europa cerca de Edimburgo en 1922, a partir de entonces hay referencias bibliográficas que citan su expansión en Gales (1926), en Inglaterra (1930) y en varios países a lo largo de Europa.

En nuestro país, desde aquella primera descripción del hongo realizada por el Padre Unamuno a partir de plantas de Mahonia enfermas procedentes de la Unión Resinera de las Navas del Marqués (Ávila) en el año 1940, hace ya casi un siglo, no hay en la bibliografía consultada, referencia alguna a dicha roya. Únicamente hemos encontrado referencias escritas en un informe de los Laboratorios de Diagnóstico y Prospección Fitosanitaria, donde se incluía al patógeno Cumminsiella sp. Como el causante de la roya de las mahonias en Extremadura en el año 1991. La sintomatología y fotografías del patógeno que se presentan en este artículo corresponden a muestreos realizados en la Sierra Norte madrileña.

No hemos encontrado mejor ni más profusa descripción de la sintomatología de la enfermedad ni de su agente causal (Figura 1) que la que nos ofrece el agustino Padre Unamuno en 1940. En su obra describe la enfermedad como sigue: “manchas pequeñas redondeadas, pardo obscuras o purpúreas; uredosoros hipófilos, esparcidos por casi toda la superficie de las hojas, algunas veces agrupados, subgregarios, pequeños, bastante consistentes, amarillo pardos; uredosporas subglobosas, ovoideas o piriformes, finamente espinosas, amarillo pardas 22-34 X 16-24 m, provistas de 2-6 poros germiantivos. Episporio más obscuro, espinuloso o estriado; telisoros hipófilos. Ocupando las mismas manchas, esparcidos o algunos agregados, pequeños, 1mm de diámetro, redondeados, al principio cubiertos, después rompiendo la epidermis, descubiertos, compactos, al fin subpulverulentos, pardos; teliosporas elipsoideas u oblongo-elipsoideas, redondeadas por ambos extremos, no engrosadas por el ápice, contraídas a nivel del tabique, de 30-36 x 20-25. Provistas de dos poros germinativos en cada celdilla, pardas, episporio delgado, pedicelo hialino, grueso, persistente, flexuoso hasta de 150 de largo, alguna vez oblicuamente inserto”.

Figura 1. Ilustración del agente causal de la Roya de la Mahonia descrita por el padre Unamuno en su obra “nueva contribución al estudio de los hongos microscópicos de la flora española (1940)”.  

 

Se trata de una roya autoécica, con todos los estados sobre especies de Mahonia. Se da predominantemente en Mahonia aquifolium, pero también puede ocurrir sobre M. japonica (Wilson & Henderson, 1966).

Uredinios y telios se forman en el envés de las hojas de Mahonia, especialmente en aquellas que han soportado el invierno, aunque también pueden darse en hojas de nueva formación. Al inicio de la primavera, los soros se componen predominantemente de urediniosporas pero con alguna teliospora presente (Foto 3).

Foto 3. Los soros de Cumminsiella mirabilissima, presentan urediniosporas y alguna teliosporas. (Vista al microscopio óptico).

 

Sobre Las hojas afectadas se desarrollan colores negros y rojos en el haz. Las urediniosporas piriformes (Foto 4) presentan paredes gruesas y resistencia a las bajas temperaturas.

Foto  4. Uredinosporas.

 

Las especies de Cumminsiella poseen característicamente teliosporas bicelulares con un largo pedicelo (Foto 5).

Foto  5. Teliosporas de la Roya de la Mahonia.

 

Los arbustos infectados muestran una gradación de hojas con síntomas, las pústulas aparecen en el envés de los foliolos (Foto 6) y se van extendiendo, pudiendo llegar, en casos extremos a provocar defoliaciones tempranas, aunque por lo general, los daños nunca llegan a ser tan severos como los causados por otras royas.

Foto 6. Sintomatología de la enfermedad en los foliolos de la Mahonia (Haz y Envés).

 

Como su principal hospedante en Europa es, al igual que el patógeno, una planta introducida desde Norte América, tiene un mayor grado de resistencia de la que tendría cuando el patógeno introducido infecta plantas nativas. Presumiblemente las royas habrán evolucionado paralelamente a sus plantas hospedantes, en la práctica muchas de las royas no pueden determinarse con precisión sin una identificación precisa de la planta hospedante al menos hasta familia o género (CUMMINS, 1959).

6. CONTROL DE LA ENFERMEDAD

Como en todos los casos cuando se trata de enfermedades que afectan a las plantas ornamentales, hemos de tener en cuenta que la disponibilidad de cultivares más o menos tolerantes (en este caso a la roya) suele ser mucho menor que en el caso de variedades de plantas cultivadas para su uso agrícola. Tampoco dispondremos de recursos como la rotación de cultivos o el tratamiento de semillas para luchar contra la enfermedad y no podremos fijar nuestros criterios de control en base a umbrales de daños -entendiendo como tales reducción de la cosecha- puesto que el principal valor de este tipo de plantas en jardinería es el ornamental y por tanto el umbral de daño lo fijará la pérdida de valor ornamental y no criterios económicos.

Será muy importante en el control de la enfermedad la detección de forma temprana la posible presencia de Roya, el estado nutricional también es un factor que puede incidir en el proceso infectivo de los patógenos.

Al ser arbustos de hoja perenne, el inóculo permanecerá en las hojas del año anterior, por lo que se aconseja el uso de fungicidas preventivos (preparados con productos cúpricos) para controlar la enfermedad en sus primeros estadios de infección, realizándose aplicaciones en primavera, muy al principio de la estación, en cuanto empiecen a subir las temperaturas. Si aún así la enfermedad continúa evolucionando, recurriremos a fungicidas orgánicos de síntesis como los Bencimidazoles (familia química que incluye materias activas como el Tebuconazol o la Carbendazima), Triazoles o Estrobilurinas o sus mezclas.

7. BIBLIOGRAFÍA

P. Luis M. Unamuno, (Agustino) [1941]. Nueva contribución al estudio de los hongos microscópicos de la flora española Anales del Jardín Botánico de Madrid. Tomo I, 1940. (Madrid, 1983) pp 9-58.
Cummins, G. B. y Hiratsuka, Y. [1983]. Illustrated Genera of Rust Fungi. Revised Edition. Ed: APS 152 pp.
McCain, J. W. [1982]. Is the taxonomy of Berberis and Mahonia (Berberidaceae) supported by their rust pathogens Cumminsiella santa sp. nov., and other Cumminsiella species (Uredinales). Sistematic Botany 7(1): pp 48-59.
Muller, K., Ziereis, K. y Gawlik, I. [1995]. The antipsoriatic Mahonia aquifolium and its active constituents; II. Antiproliferative activity against cell growth of human keratinocytes. Planta Med, Vol. 61, 74-75.
Sánchez de Lorenzo-Cáceres, J. M. [1998]. Las especies de Mahonia cultivadas en España. Parjap 9: 30-33.

AUTORES:
Palmero Llamas, D.; Iglesias González, C.
U.D. Genética y Fitopatología. Escuela Técnica Universitaria de Ingeniería Técnica Agrícola. U.P.Madrid.

 


Síguenos en

PORTADAContactoPublicidad
© Copyright Infoagro Systems, S.L.