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EL CULTIVO DEL LILIUM
The lilium growing

1. Origen
2. Taxonomía Y Morfología
3. Importancia Económica Y Distribución Geográfica
4. Material Vegetal
5. Multiplicación
6. Requerimientos Edafoclimáticos
7. Cultivo En Invernadero
7.1. Plantación
7.2. Entutorado
7.3. Necesidades Hídricas
7.4. Fertilización
7.5. Malas Hierbas
8. Plagas, Enfermedades Y Fisiopatías
8.1. Plagas
8.2. Enfermedades
8.3. Fisiopatías
9. Recolección
10. Postrecolección
11. Comercialización


 
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1. ORIGEN

Se trata de una planta herbácea perenne con bulbos escamosos, llamada comúnmente azucena híbrida.
El género Lilium comprende unas 100 especies distribuidas por las regiones templadas del hemisferio boreal; una docena de ellas son indígenas de Europa y dos en América del Norte, mientras que 50-60 especies se encuentran en Asia.

2. TAXONOMÍA Y MORFOLOGÍA

-Familia: Liliaceae.
-Género: Lilium.
-Subgéneros: Cardiocrinum, Eulirion y Liliocharis.
-Especies: Las especies del género Lilium son alrededor de un centenar, y un gran número de ellas se cultivan para flor cortada o para planta en maceta o de jardín. Las más interesantes son L. longiflorum, de flores blancas y los híbridos producidos por cruzamientos entre varias especies, principalmente L. speciosum y L. auratum, con llamativos colores que van del rojo al amarillo.
Los Lilium son notables por:

-Sistema radicular: Está constituido por un bulbo de tipo escamoso, teniendo un disco en su base, donde se insertan las escamas carnosas, que son hojas modificadas para almacenar agua y sustancias de reserva. Del disco salen unas raíces carnosas que es preciso conservar, ya que tienen una función importante para la nutrición de la planta en su primera fase de desarrollo. En el disco basal existe una yema rodeada de escamas, que al brotar producirá el tallo y, al final de su crecimiento, dará lugar a la inflorescencia, mientras tanto se forma una nueva yema que originará la floración del año siguiente. La mayoría de los Lilium forman las llamadas "raíces de tallo", que salen de la parte enterrada e inmediatamente encima del bulbo y tienen bastante importancia en la absorción de agua y nutrientes. 
-Hojas: Son lanceoladas u ovalo-lanceoladas, con dimensiones variables, de 10 a 15 cm de largo y con anchos de 1 a 3 cm, según tipos; a veces son verticiladas, sésiles o pecioladas y, normalmente, las basales pubescentes o glabras, dependiendo igualmente del tipo. Paralelinervias en el sentido de su eje longitudinal y de color generalmente verde intenso.
-Flores: Se sitúan en el extremo del tallo, son grandes o muy grandes; sus sépalos y pétalos constituyen un periantio de seis tépalos desplegados o curvados dando a la flor apariencia de trompeta, turbante o cáliz. Pueden ser erectas o colgantes. En cuanto al color, existe una amplia gama, predominando el blanco, rosa, rojo, amarillo y combinaciones de éstos.
-Fruto: Es una cápsula trilocular con dehiscencia loculicida independiente y está provisto de numerosas semillas, generalmente alrededor de 200. La semilla es generalmente aplanada y alada.

3. IMPORTANCIA ECONÓMICA Y DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA

Las flores más vendidas en el mundo son, en primer lugar, las rosas seguidas por los crisantemos, tercero los tulipanes, cuarto los claveles y en quinto lugar los lilium.
El Lilium es una flor de calidad, muy apreciada por el consumidor, lo que asegura una buena demanda en el mercado, en el que hay competencia entre diferentes países. Son muy utilizadas para ramos, para floreros y también en los jardines.
Holanda tiene el monopolio de la producción de bulbos (3.500 ha), que se desarrollan, por otra parte hay también producciones de bulbos en Japón, en Estados Unidos y en Francia en las Landas. En cuanto a la producción para flor cortada, representa 20 ha en Holanda y más de 80 ha en Francia y en Italia. Los principales proveedores de la Unión Europea son: Israel, Kenia y Colombia; siendo el lilium la flor más exportada durante el año 2001.

Las producciones exportables de Colombia y Costa Rica se han orientado hacia especies más caras y de mejor calidad, siendo el lilium una de las más cotizadas.
Uno de los países en incrementar su cultivo es Chile, las ventas al exterior se realizan durante todo el año, aunque el 55% del volumen exportado se concentra entre diciembre y febrero.
La velocidad de expansión de este cultivo está condicionada por el precio de los bulbos. Este precio, en general, se puede considerar alto, lo que constituye un freno al incremento de la superficie cultivada. 
A pesar del condicionamiento anterior, la gran aceptación por el público de esta flor y su buena cotización en los mercados, ha llevado a que en los últimos 10 años se haya triplicado su superficie de cultivo.

4. MATERIAL VEGETAL

Las cualidades deseadas de los Lilium, según los gustos y exigencias del mercado en cada momento, son:

Teniendo en cuenta estas exigencias, los mejoradores vegetales han desarrollado los siguientes grupos de híbridos:

5. MULTIPLICACIÓN

Existen muchos procedimientos de reproducción de Lilium, aunque las variedades se propagan fundamentalmente a partir de bulbillos obtenidos de esquejado de escamas, o de bulbillos de las axilas de las hojas. El cultivo de bulbillos hasta alcanzar tamaño comercial tarda unos dos años y normalmente corre a cargo de empresas especializadas.
La reproducción por semilla se emplea con fines de mejora y en las variedades para jardín de L. longiflorum. Actualmente existe la posibilidad de propagación in vitro, mediante el cultivo de embriones en los cuales estos se cultivan en un medio artificial.

6. REQUERIMIENTOS EDAFOCLIMÁTICOS

Los elementos climáticos más determinantes para este cultivo son la luz, la temperatura y sus efectos combinados.

-Luz:

La interrupción de la dormancia y la inducción floral son provocadas por las bajas temperaturas. Se puede aplicar a los bulbos dos tipos de tratamiento térmico:

Una falta de luz puede provocar dos anomalías en la flor:

Un exceso de luz hace palidecer los colores y da lugar a tallos demasiados cortos en cultivares de poco crecimiento.
Existen grandes diferencias entre las necesidades de luz de unos y otros cultivares, siendo más exigentes los pertenecientes al grupo speciosum, algo menos los del longiflorum y menos los otros grupos. Entre los híbridos asiáticos suelen ser más exigentes los de ciclo de cultivo más largo.
El momento crítico de falta de luz es cuando comienzan a formarse los botones florales. Una escasa iluminación es esa época (fin de otoño y principio de invierno), puede originar en algunos cultivares la pérdida de floración. 

-Temperaturas:

Para la mayoría de los híbridos se aconsejan temperaturas nocturnas entre los 12-15ºC y las diurnas a 25º C. Las altas temperaturas junto a una baja intensidad luminosa produce efectos negativos sobre las plantas.
El Lilium también es sensible a temperaturas elevadas del suelo, fundamentalmente en las primeras fases de cultivo, ya que el proceso de formación de la flor se inicia desde la plantación y si en ese momento existe una temperatura de suelo elevada (25º C), el número de flores es menor. También dificulta el desarrollo de las raicillas del tallo y las hace más propensas al ataque de enfermedades.
Para amortiguar estos efectos negativos se recomienda:

-Suelo:

El Lilium es sensible a la salinidad y el suelo debe facilitar la formación de un abundante sistema radicular de tallo. Por ello los suelos más idóneos para el cultivo del Lilium son suelos sueltos, con buen drenaje, ricos en materia orgánica y con suficiente profundidad (40 cm) donde el lavado de sales se realice con facilidad.
La mayor parte de los Lilium prefieren suelos con pH próximo a la neutralidad o ligeramente ácido. Los híbridos orientales prefieren un pH entre 6 y 7 y los L. speciosum y L. auratum son más calcífugos inclinándose por valores de 5,5 a 6,5. 

7. CULTIVO EN INVERNADERO

7.1. Plantación

La plantación debe programarse con antelación para que a la llegada de los bulbos se proceda inmediatamente a su colocación en el terreno. Si no se realiza inmediatamente, los bulbos se podrán conservar hasta 8-10 días en cámaras con temperaturas de 0-2º C.
Normalmente existen dos épocas de plantación:

Las densidades de plantación dependerán del tipo de Lilium a cultivar, del calibre del bulbo y del momento de plantación. En épocas de menor luminosidad de emplearán densidades menores y en épocas de mayor luminosidad, las densidades mayores. En general puede utilizarse 80 bulbos/m2 para calibre 10/12, 60-70 bulbos/m2 para calibres 12/14 y 50-60 bulbos/m2 para calibres 14/16.
La profundidad de plantación está muy relacionada con la facultad que poseen algunos híbridos de emitir raíces de tallo. Estas raíces salen de la parte enterrada del tallo, por lo que el bulbo debe ponerse a suficiente profundidad para facilitar el desarrollo de las mismas. Para plantaciones invernales la profundidad adecuada es de unos 8 cm, mientras que en plantaciones de verano será de 10-12 cm.

7.2. Entutorado

A pesar de enterrar bastante el tallo, casi todos los híbridos pertenecientes a las especies L. speciosum y L. longiflorum, así como algunos cultivares de gran crecimiento de los otros grupos, necesitan entutorado para evitar que se tuerzan o quiebren. Lo más práctico es recurrir a mallas de nylon con cuadros de 12,5 x 12,5 cm o de 15 x 15 cm. Se colocará una sola malla y se irá elevando a medida que crezca el cultivo.

7.3. Necesidades hídricas

Durante las tres primeras semanas debe existir una humedad constante en el suelo, evitando los encharcamientos, dando riegos muy frecuentes y poco caudalosos. Esto ayuda a rebajar la temperatura del suelo, se disminuye la concentración de sales y facilita la emisión de raíces del tallo.
Desde tres semanas antes de la recolección hasta el momento de la recolección existe otro momento crítico de máximo consumo de agua, que debe ser considerado en el cálculo de las necesidades hídricas.
El Lilium exige agua de buena calidad, no debiendo sobrepasar 1 g/l de sales totales y 400 mg/l de cloruros.
En general el riego deberá ser muy frecuente y en pequeñas dosis, dependiendo de la naturaleza del suelo y de la evaporación, eligiendo las horas tempranas de la mañana para regar y permitir así que a media tarde las hojas estén secas.

7.4. Fertilización

Normalmente el Lilium no destaca por sus exigencias nutritivas, siendo la naturaleza del soporte edáfico, más que su predisposición vegetal lo que hace necesaria esta práctica. Así, para el abonado de suelos pesados, arcillosos o similares, se recomienda aportar 1,5 m3 de turba para 100 m2 de suelo. Si el suelo es fresco y ligero, con pequeño poder de retención de elementos nutritivos, se añadirá de 1 a 1,5 m3 de estiércol por 100 m2 de suelo y posteriormente proporciones de NPK formuladas como sulfatos y superfosfatos.
La fertilización más recomendada es alternando riegos con nitrato cálcico (0,7 g/litro) con otros de un abono equilibrado 3:1:2, a razón de unas 150 ppm. Todo ello a partir de la cuarta semana de plantación. El nivel de sales en el sustrato debe vigilarse, procurando que la conductividad del extracto 1:2 no sobrepase los 2 milimhos/cm.

7.5. Malas hierbas

Las malas hierbas pueden ser un problema importante según modalidad y ciclo de cultivo; en caso de cultivo en invernadero puede haber una gran proliferación de malas hierbas si se ha utilizado como abono de fondo o enmienda estiércol, ya que es portador de semillas.
Es común el empleo de la escarda química durante las primeras fases del crecimiento y cuando el Lilium no ha desplegado aún sus hojas. La materia activa más empleada es el cloroxuron a dosis de 50 g/m2. La aplicación es de preemergencia de las malas hierbas, al atardecer, dando un riego inmediatamente después para lavar las plantas de Lilium y evitar quemaduras por contacto del producto. 

8. PLAGAS, ENFERMEDADES Y FISIOPATÍAS

8.1. Plagas

-Crioceros

Los adultos y larvas de los coleópteros Crioceris merdigera o Lilioceris lilii, provocan daños en hojas y botones florales que son mordidos al alimentarse.

Control

-Se llevará a cabo vigilando las primeras poblaciones de adultos que puedan aparecer; se tratará con insecticidas a base de piretroides, como deltametrina, endosulfán, etc. 

-Pulgones (Myzus persicae, Aphis gossypii, Aphis fabae)

Esta plaga causa daños directos y son agentes vectores de algunas virosis. Los ataques se localizan en la parte apical de la planta, en la brotación más tierna y junto al hampa floral. Los daños producidos al alimentarse los adultos succionando jugos nutritivos de la planta se localizan tanto en las hojas inferiores como en botones florales. Ataques importantes pueden provocar deformaciones foliares y en los botones florales.

Control

-Los tratamientos fitosanitarios pueden ser al suelo aplicando aldicarb cuando la brotación apical tiene alrededor de 10 cm y con la pulverización foliar de diclorvos, pirimicarb, metomilo, etc. cuando la planta es más adulta.

- Acaro de bulbo (Rhizoglyphus echinopus-fum)

Rhizoglyphus echinopus-fum desarrolla su actividad parasitaria en el interior del bulbo e incluso puede afectar a las raíces. Provoca una serie de heridas por las que pueden penetrar posteriores enfermedades criptogámicas que aceleran la pudrición del bulbo y pérdida de la planta.

Control

-Se basa en un tratamiento preventivo de los bulbos antes de la plantación. Para ello se sumergen los bulbos en una solución del que contenga unos 50 cm3/g de un insecticida fosforado (diazinon), durante media hora.

-Trips (Liothrips vaneeckei, Frankliniella occidentalis)

Destacan dos especies de trips que afectan a las plantas de Lilium. El primero de ellos es Liothrips vaneeckei que se desarrolla en las escamas de los bulbos, plantados o almacenados. provoca el arrugamiento de la epidermis de las escamas, que toman un color pardo.
Frankliniella occidentalis actúa como agente transmisor de virosis. También provocan daños directos como son picaduras y manchado de los botones florales, acortamiento de entrenudos, malformaciones florales, etc.

Control

-Se realiza pulverizando con endosulfan o metiocarb tanto la planta como el suelo. 
-Se recomiendan tratamientos térmicos de los bulbos a 43,5º C.

8.2. Enfermedades

-Rhizoctonia solani

Produce podredumbre blanda de color marrón en el bulbo. Las raíces se desarrollan poco, secándose las hojas inferiores si el ataque es débil y, si es intenso, se secan todas las hojas e incluso los botones florales.

Control

-Es preciso eliminar los bulbos afectados y prevenir desinfectándolos antes de la plantación con captafol al 0,3% + benomilo al 0,2%. También se puede utilizar en pulverización al suelo quintoceno a 4-5 g/m2.

-Phytophthora parasitica o P. nicotianae

Produce una mancha de color malva oscuro en la base del tallo, que se va extendiendo hacia arriba, amarilleando las hojas inferiores. También produce manchas marrones en el tallo, que se quiebra con facilidad.

Control

-La desinfección del bulbo puede disminuir la incidencia de la enfermedad. 
-En cultivo se realizan tratamientos con captafol, metalaxil, fosetil, en pulverizaciones dirigidas al cuello de la planta.

-Pythium ultimum

Produce la putrefacción de las raíces con manchas marrones claras. Cuando el ataque es leve tiene lugar un retraso en el crecimiento, pero cuando es grave se ve afectada toda la planta, incluso los botones florales que se secan y caen.

Control

-Para su tratamiento se emplean los mismos productos que en el caso anterior.

-Botrytis elliptica, B. cinerea

Ataca a toda la planta (hojas, tallos y flores), produciendo manchas pardas de forma más o menos redondeada.

Control

-Se ha de controlar la humedad del invernadero. 
-Los productos a emplear son inclozolina, procimidona, iprodione, etc.

-Virus de las manchas necróticas de la azucena o lyli symtomless carlavirus (LSV)

Es una de las enfermedades más graves del Lilium. Los síntomas foliares se manifiestan por manchas cloróticas, alargadas paralelamente a las nerviaciones y que llegan a ser progresivamente necróticas. Las hojas se enrollan formando una especie de roseta y las flores deformadas, de pequeño tamaño, se abren difícilmente.
Se ha demostrado que esta enfermedad procede de una infección mixta por dos virus: uno de ellos es el LSV, que cuando está solo es generalmente latente en muchos cultivares.
Dos virus en sinergia con el LSV, permiten la exteriorización de los síntomas; uno de ellos es el virus del mosaico del pepino (CMV), que ocasiona estrías necróticas foliares y el virus del variegado del tulipán (TBV) que produce necrosis en el bulbo.

-El jaspeado de la azucena

Con esta denominación se han asignado a un grupo de afecciones víricas que provocan alteraciones en la pigmentación de las hojas. Las flores pueden presentar también deformaciones y variegados que son más intensos si las plantas son infectadas también por el LSV.

Control de las virosis

-Regeneración por cultivo de meristemos.
-Se han conseguido plantas indemnes al LSV a partir de explantos infectados incorporando virazol al medio de cultivo.
-Es necesario respetar las normas de aislamiento y de aplicación de tratamientos contra los vectores para conseguir un buen estado sanitario de las plantaciones.

8.3. Fisiopatías

-Quemadura de las hojas

También llamada "leaf scorch", produce unas manchas blanco grisáceas en las hojas que se vuelven marrones y pueden aparecer en el tallo. Se dan en plantas que por distintas causas (salinidad, textura inadecuada, asfixia, alta temperatura del suelo, etc.) no han desarrollado un buen sistema radicular, existiendo un desequilibrio entre la parte aérea y la subterránea.
La incidencia de esta alteración depende de la sensibilidad del híbrido cultivado. Son sensibles Sterlin Star, Pirate, Lady Killer, Medaillon, Golden Melody y Stargacer.
Para aminorar los efectos de esta alteración se aconseja:

- Acodo de los ápices del tallo

Se produce en plantas jóvenes con alturas entre los 35 y 65 cm, y en la proximidad del hampa floral, en esta zona, la sección del tallo se debilita arrugándose y doblándose la inflorescencia. Se produce en cultivos realizados en parajes húmedos, sombríos y con bajas temperaturas.

- Aborto de flores

Puede deberse a la falta de luz en los estadíos jóvenes de crecimiento y también por estrés hídrico. El abonado con nitrato de calcio ayuda a prevenir otra de las causas, los problemas nutricionales. 

9. RECOLECCIÓN

El momento óptimo es cuando los dos o tres primeros botones florales empiezan a colorear y antes de que se produzca la apertura o antesis. Se cortará el tallo floral por su base a unos 2 cm de su cuello.
La anticipación al momento óptimo de recolección puede llevar consigo el que los botones no finalicen su desarrollo completo, corriendo el riesgo de que no abran ninguna flor o no lo hagan la mayoría de ellas. El retrasar la recolección, provoca un mayor número de flores abiertas que desprenden polen y pueden mancharse entre sí. Además al ser una flor grande y delicada sufre bastante durante la manipulación y transporte.

10. POSTRECOLECCIÓN

Tras la recolección se deben seguir una serie de pasos que aseguren la adecuada conservación y comercialización de la flor, para que esta no sufra daños. Es preciso realizar una limpieza de las hojas basales del tallo hasta una altura de unos 10 cm para mejorar la apariencia de éste e incluso alargar la vida útil de la flor al aumentar la facilidad de absorción de agua. 

11. COMERCIALIZACIÓN

-Normalización de bulbos: calibres de 10 a 18 cm. Los bulbos son muy sensibles a la desecación; deben mantenerse a una humedad relativa del 90% en las cámaras de tratamiento y en los embalajes con tierra húmeda.

-Flores cortadas, los parámetros de calidad que determinan la correcta comercialización de las plantas de Lilium son la longitud del tallo, número de botones florales, longitud del botón floral y la firmeza del tallo. Son vendidas en manojos de 10 y se protegen con papel de celofán perforado. La conservación de los híbridos asiáticos se realiza a una temperatura de 2-4ºC en agua y los orientales a 5ºC.
Una vez clasificadas se colocan en cajas de cartón, que poseen unas aberturas u orificios de ventilación para la evacuación de etileno y se envían en camiones frigoríficos.
Si es preciso el almacenamiento, los ramos se colocan en recipientes con agua limpia y se añade algún conservante como hiposulfito de plata, pasándolos inmediatamente a una cámara frigorífica donde se mantendrán durante un periodo máximo de tres días.


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