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EL CULTIVO DE LA GERBERA (1ª parte)
The gerber daisy growing

1. Origen
2. Taxonomía Y Morfología
3. Importancia Económica
4. Variedades Comerciales
5. Propagación
6. Requerimientos Edafoclimáticos
7. Particularidades Del Cultivo
7.1. Preparación Del Suelo
7.2. Plantación
7.3. Deshojado
7.4. Reposo Vegetativo

7.5. Fertilización
7.6. Riego
8. Plagas, Enfermedades Y Fisiopatías
8.1. Plagas
8.2. Enfermedades
8.3. Fisiopatías
9. Recolección
10. Comercialización


 
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1. ORIGEN

La gerbera es originaria de Transvaal (África del Sur); también se conoce como margarita del Transvaal. La gerbera lleva el nombre de Trangott Gerber, un médico alemán que coleccionó muchas plantas, sobre todo en la península danesa de Jutlandia.
Las variedades de cultivo comercial proceden de hibridaciones con especies del sur de África (Gerbera jamesonii y G. viridifolia), donde el clima es tropical de montaña. El nombre científico viene dado por un coleccionador de plantas llamado Jameson, quien descubrió la gerbera en Transvaal.

2. TAXONOMÍA Y MORFOLOGÍA

La gerbera pertenece a la familia Asteraceae. Es una planta herbácea, vivaz, en roseta, cuyo cultivo puede durar varios años, aunque comercialmente solo interesa cultivar durante dos o tres, según cultivares y técnicas de cultivo empleadas.
El sistema radicular es pivotante en origen, pero a medida que se desarrolla, se convierte en fasciculado y está compuesto por gruesas raíces de las que parten numerosas raicillas.
Las hojas tienen forma de roseta, son alargadas, de unos 40 cm, y ligeramente hendidas en los bordes; del pecíolo de algunas de ellas evolucionarán los brotes florales, que van a desarrollar unos vástagos o pedúnculos con una inflorescencia terminal en capítulo. El pedúnculo puede ser de distintos grosores, y su longitud depende del cultivar y de las condiciones medioambientales existentes. 
El capítulo floral está formado, desde el exterior hacia el interior, por varias filas concéntricas de flores femeninas liguladas, normalmente una fila de flores hermafroditas no funcionales y, colocándose en el centro, las flores masculinas. Las flores liguladas son de forma y espesor variables y de amplia gama de colores, según cultivares.
El fruto es un aquenio, acostillado, con coloración marrón claro o marrón oscuro y presenta un vilano en el extremo posterior, lo que facilita su diseminación. Cada fruto contiene una semilla.

3. IMPORTANCIA ECONÓMICA

En el cultivo de flor cortada, la importancia de la gerbera radica en que representa una flor ideal para bouquets por su multitud de colores. También hay que mencionar la importancia del cultivo industrial de la gerbera en maceta en los últimos años.
A nivel mundial, los colores de las flores de gerbera más demandados son: rosa (incluye tonos fucsia, 40%), rojo (20%), amarillo (10%), blanco (10%), naranja (10%) y otros. En función del tipo de inflorescencia, el consumidor prefiere el 20-40% para las flores dobles, 20-40% para las semidobles y del 30-60% para las sencillas. Respecto al color de la parte central de la inflorescencia, la demanda es del 20-30% para las flores de corazón negro y del 70-80% para las de corazón verde.

4. VARIEDADES COMERCIALES

En la clasificación varietal de la gerbera se tienen en cuenta una serie de factores como son el color de la inflorescencia, si son simples, semidobles y dobles, según el número, disposición y tamaño de las coronas de flores liguladas. También se emplea el térmico corazón negro o verde, según sea el color de la parte central de la inflorescencia, además del diámetro del capítulo. 
Existe una enorme cantidad de cultivares distintos, con múltiples apariciones nuevas en el mercado año tras año. En el cuadro siguiente se recogen los cultivares de mayor importancia económica y sus principales características.

Características de los principales cultivares de gerbera

Cultivar

Forma

Color

Terrafame

Sencilla

Amarillo

Rosamunde

Sencilla

Rosa

Nova

Sencilla

Lila-rosa

Fleur

Sencilla

Rosa oscuro

Fredigor

Semidoble

Rosa

Delphi

Sencilla

Blanca

Joyce

Sencilla

Blanca

Lucay

semidoble

blanca

Hildegard

Semidoble

Rosa pálido

Pascal

Semidoble

Rojo

Eoliet

Doble

Rosa

Sonia

Semidoble

Rosa

Tamara

Doble-C. negro

Amarillo

Terraregina

Doble

Rosa

Beauty

Sencilla

Roja

Cora

Sencilla

Roja

María

Doble

Blanca

Jura

Sencilla

Blanca

Mirage

Doble

Naranja

Roma

Sencilla

Rosa

Michelle

Sencilla-C. negro

Naranja

5. PROPAGACIÓN


-Propagación por semilla

Este método de propagación se realiza para la mejora de esta planta, pero también se emplea para la obtención de cultivares de gerbera para maceta.
Mediante este método se obtiene una disminución del vigor en la autofecundación de esta especie por lo que hay que recurrir a retrocruzamientos entre individuos bastantes alejados genotípicamente para conseguir una gran cantidad de semilla y descendientes vigorosos. Además debido a que el pistilo madura antes que los estambres, por lo que la emasculación se realizará antes de la maduración de las flores femeninas. Más tarde se cubre el capítulo para evitar fecundaciones no deseadas y cuando los estigmas estén maduros se procederá a polinizarlos con el polen elegido.
Las condiciones climáticas más favorables se dan con temperaturas ligeramente elevadas, de 22-24ºC y una humedad relativa entre el 40 y 50%. Desde la polinización hasta la maduración de la semilla transcurren de 4 a 8 semanas, obteniéndose de 40 a 100 semillas por capítulo. El poder germinativo se reduce al 50% después de tres meses y al 5% después de seis meses.

-Propagación vegetativa

Es el método más sencillo, pero comercialmente no se emplea por su baja tasa de propagación. Para ello se arranca la planta adulta de más de un año, podándose las raíces a una longitud de 10-12 cm, y seleccionando varias hojas adultas cuyos limbos se recortan dejando un tercio de ellas. Posteriormente se divide el rizoma en pequeñas porciones que contendrán raíces y parte aérea. Estas porciones se desinfectarán con un caldo fungicida antes de su plantación y se colocan a continuación bajo mist-system a 25ºC o bajo pequeños túneles de polietileno y se toman para el esquejado los brotes que se desarrollen cuando tienen 2 a 3 hojas, los cuales se colocan en mesas de multiplicación a 25ºC y humedad relativa del 80%. Se obtienen entre 4 y 10 plantas por cada planta madre. El enraizamiento se efectúa a los 15-20 días.

-Multiplicación in vitro

Con la micropropagación se obtiene de una planta un gran número de plántulas anualmente frente a las menos de 100 que permiten obtener los métodos clásicos de propagación vegetativa. Se cultivan primero en tubos de ensayo y luego en frascos o cajas de polypropyleno, fragmentos de capítulos muy jóvenes o meristemos. Se obtienen plantas a los 3 ó 4 meses. 

6. REQUERIMIENTOS EDAFOCLIMÁTICOS

-Suelo

Entre las condiciones edáficas más indicadas para el cultivo de la gerbera destacan:

En el cultivo hidropónico se requiere un sustrato bien aireado, químicamente inerte y de pH neutro o ligeramente ácido.

-Temperatura

La temperatura del suelo y del ambiente influyen en la velocidad de la floración y en la longitud del pedúnculo. Asimismo la temperatura ambiental influye en la emisión de hojas, crecimiento de éstas y precocidad de la floración. La temperatura del suelo ejerce un efecto positivo sobre el diámetro de la flor y la longitud del pedúnculo, y el crecimiento de éste es mayor en periodos oscuros, dependiendo de la relación entre la temperatura del suelo y la del ambiente.

Las altas temperaturas, en el momento de la plantación y en el arraigue, pueden producir desequilibrios entre la parte aérea y las raíces de la planta, sobre todo en los suelos pesados, en los que el desarrollo de éstas es más lento. Puede producirse la muerte de las plantas por estrés hídrico en los meses de julio y agosto, debido a que las raíces son incapaces de suministrar la savia que necesitan las partes aéreas para su crecimiento, favorecido por las condiciones ambientales.

Las bajas temperaturas en invierno pueden provocar malformaciones y abortos florales, debido a deficiencias fotosintéticas y a la baja absorción de minerales a nivel de la raíz. Las temperaturas estivales influyen sobre la depresión de producción que se aprecia en el segundo año de cultivo.

Las temperaturas más adecuadas para el cultivo de la gerbera son:

-Humedad relativa

Humedades comprendidas entre el 75 y 90% no presentan problemas, pero a valores mayores pueden favorecer el desarrollo de enfermedades como Botrytis. Por ello se recomienda un control exhaustivo de la ventilación durante los meses de invierno. Las oscilaciones elevadas entre el día y la noche y entre diferentes periodos, pueden afectar a la calidad de la flor, disminuyendo su conservación en vaso. Humedades relativas superiores al 90%, pueden provocar manchas y deformaciones en las flores durante el invierno.
En los meses de temperaturas elevadas y fuerte ventilación crea condiciones de humedad relativa. reducida que pueden afectar a la implantación del cultivo, por lo que se aconseja sombrear y aplicar riego por aspersión o nebulización.

-Luz

La gerbera se considera como una especie indiferente al fotoperiodismo, aunque la luz le influye en la emisión de los brotes laterales, que darán lugar a nuevas flores. Un mayor número de brotes laterales en el momento de la antesis de la primera flor, incrementa la producción total de la planta, y por otro lado, el número de brotes laterales aumenta cuando las plantas se sitúan en condiciones de día corto. La luz influye en el diámetro del pedúnculo floral, en el color y tonalidad de las flores. A mayores niveles de radiación fotosintéticamente activa, (PAR) mayor número de flores.

Pueden presentarse problemas en otoño-invierno, al instalar doble malla paralela al suelo, ya que disminuye la incidencia de radiación sobre las plantas. Algunos cultivares pueden presentar pedúnculos excesivamente largos y poco diámetro y las inflorescencias pueden ser de diámetro muy reducido. Durante la primavera y el verano, la elevada intensidad luminosa, acompañada de altas temperaturas, provoca un fuerte crecimiento vegetativo y disminuye la calidad de la producción, por lo que es conveniente sombrear el cultivo mediante la utilización de mallas, el encalado de los techos de los invernaderos o mediante la combinación de ambos sistemas.

-Concentración de CO2

El aporte de CO2 favorece el desarrollo y la producción de gerberas. El umbral mínimo de contenido en CO2 de la atmósfera del invernadero, debe ser superior a 300 ppm y no rebasar las 600 ppm.
Para el aporte de CO2 se pueden emplear humos de caldera, previamente refrigerados por dilución, o generadores específicos para la producción de CO2.

7. PARTICULARIDADES DEL CULTIVO

7.1. Preparación del suelo

En la preparación del terreno para el cultivo, deberán tenerse en cuenta las exigencias de la planta en cuanto a su estructura, contenido en materia orgánica y pH.
Deberá partirse de un desfonde profundo, al que seguirán las labores necesarias de cultivador. A continuación se extenderán la turba rubia de Sphagnum y el estiércol de vaca bien fermentado a las dosis de 250 m3/Ha de cada uno de ellos, ó 500 m3/Ha de turba (pH 3,5) si no se desea aplicar estiércol.
A continuación se procederá a la mezcla de los componentes mediante una o varias labores de fresadora, procurando que los 20 cm primeros de terreno queden homogéneos, y a la realización de las mesetas de cultivo con una embocadura. La altura y dimensiones de las mesetas se determinarán en función de la textura del terreno y de las características constructivas del invernadero. Las mesetas se realizarán en sentido transversal a la mayor longitud del invernadero, y no superarán los 20 m. Los pasillos de servicio tendrán una anchura de 0,8 a 1 m.

7.2. Plantación

La fecha de plantación es muy importante ya que de ella condicionará la época en la que la producción será máxima. Si se planta muy pronto en primavera, la producción se iniciará en el verano, época de difícil comercialización, con un crecimiento vegetativo de la parte aérea muy elevado. Si se planta al final de la primavera o en el verano, el desarrollo vegetativo y radicular será escaso a la llegada del invierno, con la consiguiente disminución de la calidad y cantidad del producto. La fecha de plantación que se considera conveniente es a finales de mayo, para que a los 3 meses la gerbera comience a florecer.
Una vez recibida la planta se deberá transplantar enseguida, manteniéndola hasta entonces en un lugar fresco y ventilado. El cuello de la planta no debe enterrarse para evitar la incidencia de enfermedades.

La gerbera es una planta muy sensible a cualquier manipulación mecánica ya que puede provocar la rotura del sistema radicular. Por ello hasta que la planta no está completamente arraigada no se aconseja su manipulación, ni el aclareo de las primeras hojas y de botones florales no comerciales. El desbotonado tendrá lugar cuando los pedúnculos tengan unos 15 cm de largo. Los tratamientos fitosanitarios posplantación serán a baja presión y no dirigidos a la planta. La escarda de las malas hierbas será manual.
A los 80-100 días ya se pueden realizar las labores culturales más usuales pero intentando no mover la planta e intentando no arrancar aquellas partes que afecten a la producción. Se procurará no dejar restos de poda sobre las plantas, ya que pueden ser foco de plagas y enfermedades.

7.3. Deshojado

Esta operación influye en el comportamiento del cultivo y junto a las labores de recolección y preparación de la flor, constituye hasta el 80% de gasto del cultivo. El objetivo del deshojado es eliminar todas aquellas hojas envejecidas o partes de la planta que impiden una correcta iluminación y ventilación y que son foco de parásitos y enfermedades. Se realiza a la primavera siguiente de la plantación, evitando que las hojas rocen con los botones florales y puedan provocar deformaciones en las flores y torceduras en los pedúnculos.
Si la plantación continúa en producción durante el verano, cada dos o tres meses, se aconseja realizar un repaso de deshojado que permita mejorar la lucha contra las plagas estivales. El último deshojado severo se realiza a finales de verano (Septiembre) y en otoño e invierno se retirarán los restos de hojas envejecidas y rotas, para evitar la proliferación de enfermedades.

7.4. Reposo vegetativo

El clima, la fecha de plantación, el deshojado y la intensidad de la producción, pueden modificar el comportamiento fisiológico de las plantas.
La gerbera tiene una fase en que experimenta un reposo vegetativo y que coincide con la estación invernal. Debido a que en invierno es cuando se consiguen los mejores precios en la venta de flor, se trata de desplazar este reposo a épocas en que los precios y calidades de la flor resultan menos interesantes, como es el verano.

El reposo estival en gerbera se induce a partir del segundo año, suprimiendo las prácticas culturales de fertirrigación, recolección y deshojado desde finales de mayo a mediados de agosto, periodo productivo menos importante en condiciones climáticas mediterráneas. Dependiendo del sustrato será o no necesario suministrar los aportes hídricos mínimos que garanticen la supervivencia de la planta. La supresión de la recolección procura una disminución en la formación de nuevos brotes y por tanto una reducción en la movilización de reservas de la planta.
Operando de esta forma se consigue recuperar la producción de hojas y flores, posibilitando una abundante cosecha de flores de calidad a partir de finales de septiembre. 



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