Síguenos  
Toda la Agricultura en Internet
Empresas Compraventa Noticias Precios Agrícolas  Cursos Tienda On Line Vídeos Fotos Diccionario Foro  Recomendar Infoagro

EL CULTIVO DEL PEREJIL (1ª parte)
The parsley growing

1.- Caracteres Botánicos.
1.1.- Generalidades.
1.2.- Variedades.
2.- Clima Y Suelo.
3.- Propagación.
4.- Cultivo.
4.1.- Labores Preparatorias.
4.2.- Marcos De Plantación.
4.3.- Riego Y Abonado.
4.4.- Labores Culturales.

5.- Recolección.
6.- Plagas Y Enfermedades.
6.1. Enfermedades Provocadas Por Parásitos elúricos.
6.2. Enfermedades Bacterianas.
6.3. Enfermedades De Las Hojas Y Cuello De Las Plantas.
6.4.- Otras Enfermedades De Las Hojas Y Los Peciolos.
6.5.- Insectos Plaga Del Cultivo.
7.- Aplicaciones Y Curiosidades.
7.1.- Aplicaciones Culinarias.
7.2.- Aplicaciones Medicinales.
7.3.- Curiosidades.

 
  Enviar a un Amigo
Corregir / Sugerir
Imprimir
Enviar
Tu Nombre
E-Mail destinatario
¿Algún comentario?

Corregir/Sugerir
¿Cuál es el error, o sugerencia?


 Cursos On Line
Cursos para profesionales, estudiantes y titulados

 
 Medidores para plantas aromáticas


 Anuncios Gratuitos
Anuncios clasificados de compra-venta de plantas aromáticas


 Mercados
Mercados nacionales e internacionales de aromáticas

1. CARACTERES BOTÁNICOS.

1.1. Generalidades.

El perejil, Petroselinum sativum, planta originaria de la zona mediterránea, es una umbelífera bianual que se cultiva por sus hojas. Las semillas germinan con dificultad. Los tallos son, generalmente, erguidos. Las hojas, largamente pecioladas en la mayor parte de las variedades, son lisas o rizadas, muy divididas y aromáticas. Las flores son de color blanco verdoso. Al segundo año emite un tallo floral terminado en umbella. La inflorescencia tiene de 8-12 radios primarios, las flores tienen alrededor de 2 milímetros de longitud. El fruto es un diaquenio que se emplea como semilla, de 3-4 milímetros de diámetro, ovoide, comprimido y provisto de cinco costillas, siendo aromático también; su poder germinativo suele durar 2 años. El número medio de semillas por gramo es de 670. Tiene raíces profundas.

Esta especie hortícola está teniendo cada vez más aceptación en los mercado nacionales, y muy especialmente en los andaluces, por sus magníficas cualidades condimentarias. Ello hace que su cultivo esté siendo objeto de cierta atención por parte de los horticultores y comience a tenerse presente en las alternativas hortícolas intensivas. Francia es uno de los principales países productores y exportadores.

1.2. Variedades.

No existen prácticamente variedades comerciales sino tipos conocidos, como común, rizado, etc.

Perejil común.
De porte vigoroso y follaje verde intenso y abundante. Es una planta rústica, de tallos erectos, que suele alcanzar hasta 40 cm de altura. Las hojas, de color verde oscuro, poseen largos peciolos. Estas son anchas, lisas y con bordes dentados. Son aromáticas y poseen un sabor característico muy acentuado. Suele sembrarse durante todo el año, siendo una planta de crecimiento rápido, muy productiva y muy resistente al frío.




Perejil rizado.
Posee hojas muy hendidas, extremadamente rizadas y bastante aromáticas. Follaje verde claro y porte más bajo que el del perejil común. Tallo erguido y compacto. Convienen poner la semilla a macerar durante 24 horas antes de realizar la siembra. Esta puede realizarse durante todo el año. Se utiliza, al igual que el tipo anterior, en condimento y aderezo.

Paramount.
Se conoce con este nombre a un tipo de perejil que cuenta con plantas de porte medio a alto, follaje color claro y hojas enteramente encrespadas y encorvadas.

2. CLIMA Y SUELO.

Su origen es desconocido, encontrándose naturalizado en toda Europa y cuyo cultivo como condimento esta muy extendido.
Aunque el perejil prefiere los climas cálidos, resiste bien el frío. En consecuencia, se puede cultivar, prácticamente en todo tipo de climas.

Si bien los suelos humíferos son los mas indicados, se adapta a cualquier tipo de terreno. Prefiere los profundos, sueltos, frescos, provistos de materia orgánica muy descompuesta y limpios de malas hierbas. En tierras ligeramente ricas en materia orgánica, que se rieguen regularmente, puede producir buenos rendimientos.
El suelo debe de ser neutro, no tolerando un pH inferior a 6,5 ni superior a 8.
La buena textura del suelo se consigue con una labor profunda antes de la siembra y seguido de varias labores superficiales que lo mantengan suelto.

3. PROPAGACIÓN.

Por siembra directa, empleándose de 15 a 20 kilos de semilla por hectárea, o bien en semillero. La siembra puede efectuarse desde últimos de febrero hasta septiembre.
La germinación es muy lenta, tardando casi un mes en aparecer las plantitas, debiéndose mantener el suelo continuamente húmedo. La tardanza en germinar es debido a que en realidad lo que se siembra es el fruto, pequeños aquenios que cada uno contiene una diminuta semilla debiéndose pudrir su cubierta por la humedad, hasta que llegue está a la semilla.
Además, debemos tener en cuenta que en la cubierta de las semillas de perejil existen sustancias, como en el resto de las umbelíferas, que promueven la inhibición de la germinación hasta que las condiciones del ambiente son las óptimas para su germinación. Recientes ensayos tratan de averiguar cuales son los tratamientos más adecuados para eludir esta defensa natural de las semillas y favorecer así su germinación (Hassell y Kretchman, 1997).

Si se tiene el cuidado de machacar cuidadosamente los frutitos separando por medio de un tamiz las muy finas semillas de los pedazos de la cáscara del fruto, al sembrar las diminutas semillas a muy poca profundidad a los pocos días germinarán.
Un gramo de aquenios contiene 600 de estos. Su poder germinativo dura tres años.
Transcurridos tres meses de la siembra ya puede cosecharse el perejil: los sembrados en febrero­marzo pueden recolectarse en julio y los sembrados en agosto septiembre en la primavera siguiente.

En los últimos años se han venido desarrollando ensayos para poner a punto una técnica de micropropagación en perejil. Finalmente los experimentos in vitro han dado sus resultados y se ha descrito un protocolo de trabajo para la obtención de plantas por micropropagación (Vandemoortele et al, 1996).

4. CULTIVO.

4.1. Labores preparatorias.

Dos o tres meses antes de la siembra conviene realizar una labor profunda, de 30 ó 40 cm. Posteriormente se dará un pase de grada, procurando que los terrones se desmenucen.
Si la siembra se va a hacer en eras, se preparan éstas respetando pasillos entre ellas y dejando preparado, en su caso, el terreno convenientemente según el sistema de riego con que se cuente.
A continuación se reparten los abonos, normalmente a voleo, y se entierran con una labor ligera de azada o cultivador.
Por último se da un riego para poner la tierra en tempero antes de proceder a la siembra.

4.2. Marcos de plantación.

La época de siembra dependerá de cuándo se deseen obtener las plantas. Aunque puede sembrarse durante todo el año, se suele realizar en invierno, enero o febrero, o bien en verano, agosto o septiembre. Puede hacerse a voleo o en líneas. De cualquier forma, la semilla debe ponerse en maceración durante 24 horas, enterrándola después superficialmente.
La siembra se puede realizar en líneas que estén separadas entre sí de 15 a 20 cm, dejando de 5 a 8 cm entre plantas. Si la siembra se hace a voleo, deberá procederse a realizar un aclareo, con el fin de que las plantas queden separadas unas de otras, en todos los sentidos, alrededor de 8 cm.
La cantidad de semilla a emplear es del orden de 1 a 1,5 gramos por metro cuadrado, para proceder posteriormente al aclareo.

Una vez efectuada la siembra se dará un riego, procurando no arrastrar las semillas, por lo que, de hacerse con aspersores, deberán ser éstos muy bajos.
Las plantas sembradas en invierno, en zonas cálidas, tardan un mes en nacer, y las sembradas en verano, de 14 a 16 días, aproximadamente.

4.3. Riego y abonado.

Aunque es un cultivo muy rústico, agradece los suelos con cierto contenido de humedad. Los riegos suelen realizarse a manta o por aspersión. En zonas cálidas se deberán dar éstos cada ocho o diez días en invierno y cada dos o tres en verano.

El perejil es una planta que necesita fuertes abonados para asegurar producciones abundantes.
Una producción de 250 kilos por área extrae del suelo: 0,7 kilos de N, 0,3 kilos de P2O5, 0,1 kilos de K2O y 0,2 kilos de CaO.

Como referencia se indica el tipo de abonado de fondo utilizado con mayor frecuencia en Andalucía, teniendo presente que es un cultivo realizado, por lo general, en pequeñas huertas y, por tanto, en terrenos bien estercolados.

Nitrato amónico cálcico 3 kg por área.
Superfostafo de cal 5 kg por área.
Sulfato de potasa 3 kg por área.

Esta fórmula se alterará convenientemente según tipo de abonado que haya recibido el cultivo precedente.
Es conveniente hacer nuevas aportaciones de nitrógeno después de cada corte, en dosis relativamente bajas.

4.4. Labores culturales.

Después de la siembra, y durante el primer momento de desarrollo del cultivo, conviene estar atento a las escardas y a las binas, si no se utilizan herbicidas.
El perejil, como la mayor parte de los cultivos hortícolas, resulta invadido por un gran número de malas hierbas que suelen perjudicarle enormemente. Es, por tanto, muy conveniente el empleo de herbicidas, con el fin de evitar escardas sucesivas en los primeros estados de su desarrollo.
La aplicación de éstos, dado que las extensiones de cultivo no suelen ser grandes, se puede hacer mediante el empleo de las tradicionales máquinas pulverizadoras de mochila, procurando mojar bien las malas hierbas.

Hoy en día existen en el mercado varios herbicidas, tanto de preemergencia como de postemergencia, que pueden utilizarse en este cultivo.
Una vez realizada la siembra, y en preemergencia del cultivo, puede utilizarse Clorprofam (CIPC) en dosis de 2 a 6 litros de producto comercial por hectárea en 500 a 600 litros de agua, siendo muy conveniente dar un riego después de la aplicación. Igualmente puede recurrirse al Nitrofene o al Ciclurón. Este último controla bastante bien las ortigas, una de las malas hierbas que más daño causa al cultivo.
Los riegos deben ser abundantes durante el período de verano, procurando no mojar demasiado el follaje, para evitar enfermedades criptogámicas. De utilizarse riego por aspersión deberán extremarse los tratamientos fitosanitarios, en especial para controlar la septoriasis y el mildiu.



Página 1 de 2
Siguiente página



Síguenos en

PORTADAContactoPublicidad
© Copyright Infoagro Systems, S.L.